lunes, 28 de septiembre de 2015

Último tango en Atenas

Este vídeo, rodado en Atenas, tiene la gracia de que es un tango cantado en español por el grupo griego Apurimac al que acompaña la cantante Eli Paspalá. La letra y la música del tema "Mi último tango en Atenas" han sido compuestas por el argentino Daniel Armando. Se trata de un curioso experimento de fusión de música griega con el tango argentino.  La letra consta de cien helenismos o palabras de origen griego de uso corriente en nuestra lengua que describen muy bien la crítica situación que atraviesa hoy el país heleno. Son esas palabras raras y casi siempre esdrújulas que leemos y oímos todos los días. Son genéticamente griegas y no somos conscientes de que hablamos griego sin darnos cuenta.  Las imágenes nos invitan a dar un melancólico paseo por las calles de Atenas, hasta llegar a la meta final, que es  ho ánthropos, el hombre.


Mi último tango en Atenas

Armonía neurótica en el microcosmοs de la metrópoli,
cultura narcisista en una monarquía dogmática,
sinfonía cacofónica, pandemonium en la atmósfera,
melodía,  símbolo, melodrama y tragedia.

Orgasmo ideológico del barbarismο a la teoría
político disléxico en parodia onírica,
tiranía fantasma, dilema megalómano
de un metabolismο retórico sin tesis ni antítesis.

[Estribillo]
Este es mi último tango en Atenas,
tango llorón, que corre por mis venas.
Este es mi último tango en Atenas,
tango cabrón, que corre por mis venas.


Patriota heroicο, trágicο, sistemático,
hipocresía paranoica sin diálogo esotéricο,
teatro irónicο, sindicato plásticο,
y epicentro de la epidemia, una quimera, una utopía.

Energía,  hipérbole, antídotο democráticο,
laberinto crítico sin entusiasmo, sin rima
música epidérmica en un pentagrama masoquista
y la simetría tóxica de un epílogo necrológico.

[Estribillo]

Hay un oasis aromático, paralelo, fisiológico,
profeta enigmático, fenómeno crónico y ortodoxo,
sin racismos ni extremismos, sin tabúes étnicos,
en lírica, éxtasis  y sus praxis,
es el melódico y fantástico ántropo.

[Estribillo]

domingo, 27 de septiembre de 2015

El regreso de los dioses

Podemos leer en el Archivo Pessoa este hermoso texto de Ricardo Reis, heterónimo del gran poeta Fernando Pessoa: O regresso dos deuses, escrito en lengua portuguesa, una de las metamorfosis de la lengua latina, que se habla actualmente no sólo en el rabo del toro de Europa que es Portugal sino sobre todo en Brasil y algunos otros lugares de África y del universo mundo, lengua emparentada genéticamente con el gallego.

Se trata de una reivindicación del politeísmo pagano, de un neopaganismo que critica, en su último párrafo, el monoteísmo cristiano. Os copio el texto en portugués y os doy a continuación una versión en castellano, aunque casi no hace falta. Probad a leerlo en portugués y os sorprenderá la gran cantidad de cosas que entendéis. ¿Por qué será?
 Fernando Pessoa
Os deuses não morreram: o que morreu foi a nossa visão deles. Não se foram: deixámos de os ver. Ou fechámos os olhos, ou entre eles e nós uma névoa qualquer se entremeteu. Subsistem, vivem como viveram, com a mesma divindade e a mesma calma.

Los dioses no han muerto: lo que ha muerto ha sido nuestra visión de ellos. No se fueron: dejamos de verlos. O cerramos los ojos, o entre ellos y nosotros se interpuso alguna forma de niebla. Subsisten, viven como vivieron, con la misma divinidad y la misma calma.
(…)
A mais antiga tradição da nossa civilização é a tradição grega. Devemos reatá-la. Temos que nos criar uma alma grega, para podermos continuar a obra da Grécia. Tudo posterior à Grécia tem sido um erro e um desvio. As nossas instituições políticas sofrem do colectivismo romano e do sentimentalismo Cristão. Misturámos à dureza administrativa de Roma a moleza humanitária dos sermões de Cristo. E uma prova de quão longe andamos da alma grega, como ela era verdadeiramente.

La más antigua tradición de nuestra civilización es la tradición griega. Debemos reanudarla. Tenemos que crearnos un alma griega, para poder continuar la obra de Grecia. Todo lo posterior a Grecia ha sido un error o un extravío. Nuestras instituciones políticas sufren del colectivismo romano y del sentimentalismo cristiano. Mezclamos la dureza administrativa de Roma con la ternura humanitaria de los sermones de Cristo. Es una prueba de lo lejos que andamos del alma griega, de cómo era verdaderamente.
 (…)
 

Creio nos Deuses como numa verdade e numa salvação. A sua presença adoça e simplifica. Nada lógico me leva a preferir-lhes qualquer outro deus, mais antigo ou mais recente. Ver as fontes e os bosques habitados realmente por entes reais de outra espécie não me parece mais absurdo do que acreditar que tudo isto derivou do nada, que Deus é a essência disto tudo. E eu tive a felicidade de tal nascer que naturalmente sinto a presença de entes reais nos bosques e nas fontes, que, sem preconceitos clássicos, Neptuno é para mim uma personalidade real, Vénus um ente verdadeiro e Júpiter o pai terrível e existente dos calmos deuses todos.

Creo en nuestros Dioses como en una verdad y una salvación. Su presencia endulza y simplifica. Nada lógico me lleva a preferir antes que ellos cualquier otro dios, más antiguo o más reciente. Ver las fuentes y los bosques habitados realmente por entes reales de otra especie no me parece más absurdo que creer que todo esto derivó de la nada, que Dios es la esencia de todo esto. Y yo tuve la felicidad de nacer tal que naturalmente siento la presencia real de entes reales en los bosques y en las fuentes, que, sin prejuicios clásicos, Neptuno es para mí una personalidad real, Venus un ser verdadero y Júpiter el padre terrible y existente de todos los dioses tranquilos.

Nada me interpreta a natureza melhor, nem me faz amá-la mais. A presença de uma nereida alegra-me quando me encontro ao lado de uma fonte. E é grata companhia a dos silêncios quando atravesso, humanamente sozinho, o sossego sóbrio dos bosques frescos.

Nada me hace interpretar la naturaleza mejor, ni me hace amarla más. La presencia de una nereida me alegra cuando me encuentro al lado de una fuente. Y es grata la compañía de los silenos cuando atravieso, humanamente solo, el sosiego sobrio de los bosques frescos.

Os amores dos deuses, a sua humanidade afastada não me dói nem me repugna. Repugna-me a morte de um Deus, Cristo na cruz, vítima de seu próprio pai numa religião que pretende ser enternecida.

Los amores de los dioses, su humanidad alejada no me duele ni me repugna. Me repugna la muerte de un Dios, Cristo en la cruz, víctima de su propio padre en una religión que pretende ser compasiva.

oOo
Os dejo con esta bella oda de Ricardo Reis, y la traducción a nuestra lengua de Ángel Campos Pámpano: 


 Deixa passar o vento
shem lhe perguntar nada.
Seu sentido é apenas
ser o vento que passa...

Consegui que desta hora
o sacrifical fumo
subisse até ao Olimpo.
E escriví estes versos
pra que os deuses voltassem.

 OoO

Deja pasar el viento
sin preguntarle nada.
Su sentido es tan sólo
ser el viento que pasa...

Logré que de esta hora
el humo del sacrificio
subiese hasta el Olimpo.
Y he escrito estos versos
para que vuelvan los dioses.
 

jueves, 24 de septiembre de 2015

Variación sobre epitafio de una lápida


Cuando llegas en avión a Heraclio, la capital de la isla de Creta, cuyo nombre recuerda hoy al héroe griego Heraclés o sea a Hércules, te encuentras con que el aeropuerto donde aterrizas lleva el nombre del escritor Nikos Kazantzakis*, porque aquí  fue donde nació (1883-1957). En aquel entonces la ciudad se llamaba Megalo Castro, que significa  Gran Plaza Fuerte,  y estaba bajo dominio turco. En Heraclio reposan hoy sus restos mortales bajo una cruz desnuda. La iglesia ortodoxa no permitió que fuera enterrado en un cementerio por lo que su tumba se halla sobre una de las murallas de la ciudad.



El epitafio (de epi "sobre" y  tafio "tumba") del prolífico escritor cretense, autor de novelas llevadas a la gran pantalla con gran éxito de crítica y público con títulos como Alguien debe morir (basada en Cristo de nuevo crucificado), Zorba el griego ó La última tentación de Cristo, reza lo siguiente: "No espero nada, no temo nada, soy libre". 



Que en griego suena algo así como: den elpiso típota, de fobame típota, ime léfteros. Arcás, nuestro dibujante griego moderno más clásico, se nos descuelga, por su parte, con este rostro entristecido y compungido, y la siguiente leyenda que modifica significativamente el epitafio citado: "No espero nada, lo temo todo, ¿soy libre?".

 

Si comparamos los dos textos, el de la lápida del escritor y el de la viñeta de Arcás observamos que además  de las significativas variaciones de la segunda línea -supresión de la negación y sustitución de la palabra "típota" (algo, en frase negativa nada) por "ta panta" (todo)-, el texto concluye con un expresivo signo de interrogación (;). La afirmación jubilosa de la tumba del escritor "soy libre" se convierte en la viñeta de Arcás en una pregunta poco menos que retórica o por lo menos irónica: ¿Soy libre? (Por cierto, Arcás recupera la forma clásica del adjetivo "eléutheros" (libre) en vez de la que usa el epitafio, la popular "léphteros").

*Quizá sea preferible transcribir su nombre a la española, tal como suena: Nicos Casanchaquis. O mejor todavía, sin la s final de su apellido, como a él le gustaba: Nicos Casanchaqui.


martes, 22 de septiembre de 2015

Docendo discitur



Docendo discitur: Suele compendiarse así (“enseñando se aprende”) la frase de Séneca “Homines dum docent discunt” (los hombres aprenden mientras enseñan”), que está entresacada del siguiente párrafo de la carta séptima a Lucilio, en la que aconseja a su amigo que se aparte de la multitud (turbam, en latín, que también significa “masa, agitación, perturbación, tumulto, turbamulta; de turbam derivan las palabras francesas “troupe” (tropa) y “troupeau” (rebaño); y con esta palabra está relacionado todo nuestro campo semántico de “turbar, perturbar, estorbar, enturbiar, disturbio, turbulencia y torbellino”). Dice así el párrafo:  Recede in te ipse quantum potes; cum his uersare qui te meliorem facturi sunt, illos admitte quos tu potes facere meliores. Mutuo ista fiunt, et homines dum docent discunt.    Enciérrate tú mismo en ti cuanto puedas, relaciónate con aquellos que han de hacerte mejor, admite a aquellos a los que tú puedes hacer mejores. Estas cosas suceden recíprocamente, y los hombres aprenden mientras enseñan. Es verdad que enseñando se aprende porque -esto lo digo yo- se desaprende mucho de lo mal aprendido que teníamos.



Docencia. La docencia es una de las profesiones más nobles. Por eso se la llama magisterio, que en latín quiere decir “lo más importante” (magis es más), y es lo contrario de ministerio, “lo menos importante” (minus es menos). De ahí que lo propio de los que mandan sea, aunque no lo parezca, obedecer, la servidumbre. De hecho los que mandan, nuestros gobernantes elegidos democráticamente, son los más mandados; nuestros ministros, los más administrados, los que sólo pueden hacer lo que Dios manda (o sea el Estado y el Capital en estos tiempos laicos que corren donde la política se ha subordinado a la economía y al dinero).



¿Qué es la docencia? No se reduce sólo a la transmisión de unos conocimientos, sino que conlleva también algo mucho más importante: hacer que despierte la inteligencia, para lo que es contraproducente, paradójicamente, la acumulación de conocimientos. Lo conocido, no nos deja asimilar lo desconocido, lo nuevo. Sobre este punto, llega incluso a decir la gente a veces,  siguiendo un refrán estúpido y necio como pocos,  que vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer: es mentira; lo bueno, conocido o no, siempre valdrá más que lo malo. Y eso lo sabemos todos.



La mentira de las verdades.- Recordemos lo que decía el maestro Agustín García Calvo en el prólogo inolvidable de su espléndida traducción de los “Diálogos socráticos” de Platón (editorial Salvat, 1972) que aquellas conversaciones de viva voz de Sócrates, que no escribió nunca nada, y  que el joven Platón nos transmitía con bastante probable fidelidad “dejarán siempre insatisfechos y quejosos de su inutilidad y falta de fin y de soluciones a todos los que crean todavía que lo eficaz –Dios sabe para qué- es adquirir ideas y verdades, y no ver la mentira de las verdades que ya tenemos”.  



Aprender es desaprender lo aprendido. Aprender no es acumular conocimientos, sino desengaños, aprender es desprenderse de lo mal aprendido: aprender es desaprender, olvidar lo mal que nos han enseñado. La verdadera sabiduría, esa a la que aspira la filosofía, consiste en considerar humildemente, al modo socrático, que no sabemos nada,  reconociendo los límites de nuestra vastísima ignorancia.  




Nuevo Servicio Militar Obligatorio. - Si el Ejército y la Policía tienen el monopolio de la violencia del Estado, no es menos cierto que la Escuela ejerce una violencia no menos real, no menos violenta, aunque de otra índole, haciendo que el niño se adapte a la sociedad adulta suministrándole la inyección letal de la preocupación por el Futuro. La obligatoriedad de la asistencia a clase desde los seis hasta los dieciséis años convierte al niño en un prisionero a tiempo parcial, sometido a unos horarios de clases y segmentos de ocio,  y a la educación o instrucción en un larguísimo Servicio Militar Obligatorio que dura diez años,  del que no se libra ni Dios, con perdón, ni la Santísima Virgen María ni el Espíritu Santo.



Un solo pedagogo hubo: La Escuela de hoy no es la de ayer. Afortunadamente dirán algunos. Desgraciadamente dirán otros. Pero lo cierto es que la Escuela de hoy es, mutatis mutandis, la misma que la de ayer. Es verdad que se han abandonado los procedimientos autoritarios de antaño, que se han visto sustituidos por otros más democráticos, mucho más sutiles pero no menos efectivos en el sentido de coactivos y perniciosos. El profesor actual es un colega, un Herodes progresista cuyo fin es la pedagogía, es decir, el asesinato de los inocentes: hacer que los niños (y las niñas, que dirían los feministas, como si ellas no estuvieran incluidas ya en ellos) entren por el aro, por donde no deberían entrar, como fierecillas domadas.




Sentido crítico: El propio sistema educativo con sus distintos planes de estudios y leyes orgánicas se encarga de anestesiar la capacidad crítica que es lo bueno que el niño trae consigo, aniquilando su curiosidad, sus preguntas,  respondiéndole a cuestiones que él no se ha formulado todavía, e invitándolo a entrar en una dinámica participativa que conlleva la sumisión al modelo examinatorio y evaluador: el niño no sólo debe examinarse como antaño, sino también autoevaluarse y hacer examen de conciencia, todo en aras del futuro ciudadano que se pretende hacer de él.  El alumno ahora se autocalifica o llega al acuerdo consensuado con el profesor en su evaluación.



Eso de la ESO: ESO es el acrónimo de Educación  Secundaria Obligatoria. ¿Por qué no lo dejamos en Enseñanza (en lugar de Educación) Secundaria Voluntaria (en lugar de Obligatoria)?



(In)competencias: Las competencias, en la jerga pedagógica hodierna, eran las supuestas demandas educativas que “la vida moderna” o “la sociedad” en general exigía a los futuros ciudadanos. Fueron elaboradas por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), organismo que agrupa a los 30 estados más poderosos del universo mundo. No hace falta decir que los parámetros de dichas competencias son funcionales, subordinados a la lógica de la dominación del Estado y el Capital y a la inserción de los niños y adolescentes en la sociedad y edad adulta. Estas propuestas están guiadas por un enfoque bastante mercantilista de la enseñanza, el aprendizaje y la educación: ¿Qué habilidades, por ejemplo, deben poseer los ciudadanos para encontrar y retener un trabajo aparte del inglés y las nuevas tecnologías? ¿Qué deben tener los ciudadanos para funcionar bien en la sociedad tal y como está establecida? ¿Qué pasa si uno no alcanza dichos objetivos?  No importa, se hacen ajustes curriculares para poder obtener el título que le permita a uno someterse a la lógica del mercado laboral. No se buscan personas críticas, sino todo lo contrario: gente que se amolde a la explotación, a la precariedad, y que no sueñe con transformar la realidad que le ha tocado vivir, sino que se adapte a ella sin mayor problema, votando en la feria de la democracia y contribuyendo económicamente con el diezmo de sus impuestos directos e indirectos al sostenimiento del Estado. 



Objetivo: es un término propio de la estrategia militar. ¿Cuál es el objetivo? El objetivo es derribar al enemigo, mi capitán. Los pedagogos se han apoderado de ese término para ocultar su auténtica finalidad: matar al niño a fuerza de educarlo, llevarlo al matadero que es la sociedad a la que pretenden adaptarlo, una sociedad enferma. No es saludable, como dijo Crisnamurti, adaptarse a una sociedad enferma.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Propercio en tuíter (II)



 pintura al fresco pompeyana

Dum nos fata sinunt, oculos satiemus amore;
nox tibi longa uenit,               nec reditura dies.
(2, 15, vv. 23-24)
Mientras la Parca nos deje, de amor saciemos los ojos;
viene a ti noche mayor            y hora que no ha de volver.

oOo
Atque utinam Romae nemo esset diues  et ipse
straminea posset    dux habitare casa!
(2,16, vv 19-20)
¡Rico ojalá ninguno  hubiera en Roma, y el propio
príncipe fuera en un      pobre chamizo a vivir!

oOo


Cum tibi nec frater nec sit tibi filius ullus,
frater ego et tibi sim filius unus ego.
(2 , 18, vv. 33-34)
Ya que ni tienes hermano ni tienes hijo ninguno,
sea tu hermano yo        y único hijo también.
 

oOo

Hic unus dolor est ex omnibus acer amanti,
speranti subito           si qua venire negat.
(2, 22, vv. 45-46)
Este es el solo dolor entre todos aciago al amante,
si ella a su cita no         quiere de pronto acudir.

oOo
Vaso de cerámica monocromo encontrado en Arezzo



Illa rudis animos per noctes conscia primas
imbuit, heu! nullis capta Lycinna datis.
(3, 15, vv.5-6)
Ella, versada, ilustró  las primeras noches mi torpe
ciencia,  Licina, que fue, ay,     mía sin retribución.

oOo
 Nox mihi prima uenit! Primae date tempora noctis;

longius in primo, Luna, morare toro.
(3, 20, vv. 13 -14)
¡Llega mi vez, la primera! Dad tiempo a mi noche primera;
quédate, Luna, tú       más en mi lecho inicial

oOo 
Militiam Veneris blandis patiere sub armis
et Veneris pueris utilis hostis eris.
(4, 1, vv. 137-138)
Vas a sufrir bajo armas ligeras milicia de Venus
y un blanco fácil tú      vas de amoríos a ser.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Roma/amor

Roma es una ciudad fascinante, en la que uno descubre nuevos rincones cada día a cada paso que dé, en cada paseo por cualquiera de sus calles, en cada una de sus iglesias, en cada puente, en cada monumento, en cada museo, en cada esquina. Lo bueno de este cortometraje sobre la ciudad eterna es que nos la muestra, lejos de los tópicos turísticos y monumentales al uso de la fontana de Trevi y la Plaza de España y demás, con los ojos de un romano actual, como la soberbia película, más que reportaje,  Gente di Roma (2005) de Ettore Scola, que se centra como indica su título más en la ciudadanía que en la ciudad. 

El vídeo está hecho con mucho amor. Ya en latín clásico ROMA leído de derecha a izquierda resultaba otra palabra, un nombre común muy significativo: AMOR. Dice el autor del video, que se hace llamar Oliver Astrologo, que ha dedicado varios meses de su vida a filmar estos breves instantes -tres minutos y medio- de la vida cotidiana de la ciudad. Este pequeño reportaje es el resultado. Merece la pena.



..

domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Lengua extranjera?

Dice un eslogan o grito de guerra -del inglés slogan, y este del celta sluagh "guerra" y gheun "grito"-  de una escuela de idiomas griegas, de la que no vamos a hacer publicidad aquí-: "Ninguna lengua es extranjera". Lo dice, claro, para animar a los jóvenes griegos a aprender idiomas fomentando la alianza de civilizaciones y el intercambio intercultural y poder recibir así al turismo amablemente, esos extranjeros adinerados -no esos otros pobres refugiados políticos y económicos, la misma cosa, que cruzan ilegalmente de Turquía a las islas griegas y de ahí al resto de Europa-,  que visitan el país heleno para dejar en él sus divisas,  fascinados por su historia y su cultura, su luz, sus costumbres y gastronomía, la hospitalaria bonhomía de sus gentes y sus islas llenas de pequeños pueblecitos azules y blancos y playas paradisíacas.

La foto que lo acompaña es una pareja besándose en la boca con los ojos cerrados: ella, vestida probablemente con un quimono,  tiene rasgos orientales -china o japonesa tal vez- y él,   griego, a juzgar por su típico atuendo. El simbolismo de la imagen es evidente: el prototipo heleno masculino que por su conocimiento del idioma seduce a la extranjera asiática, que representa un enorme capital turístico tanto cuantitativamente -los chinos son muchos millones- como cualitativamente -los japoneses suelen tener un enorme potencial económico-, lo  que abre unas perspectivas muy halagüeñas al país a través de este sector  para la resolución de su cacareada crisis económica y situación crítica, que es la misma que la nuestra...

"Ninguna lengua es extranjera"


El chico  recuerda a uno de esos évzones o soldados griegos que montan guardia en Atenas  frente al Parlamento y la tumba del soldado desconocido –esa víctima anónima de todas las guerras que llena las fosas comunes de todos los cementerios de todos los lugares del mundo a lo largo de la historia. El uniforme de estos évzones es muy peculiar: lo más característico no se ve en la foto: el calzado,  que tanto llama la atención por su pompón negro en la punta, y  por el sonido metálico que emite la chapa metálica de su suela al andar, que va marcando su paso; y la fustanela, que es la falda plisada masculina típica de los Balcanes, recuerdo de los cleftés -de ahí cleptomanía-, o bandoleros que desafiaron el poder del Imperio Otomano en la lucha por la independencia griega, con sus cuatrocientos pliegues, ni uno más ni uno menos, que recuerdan los cuatro siglos de dominación turca y consiguiente sumisión griega al imperio, que duró cuatro siglos. Por algo decía Nicos Dimu en La desgracia de ser griego que el refrán de Cuello griego no soporta yugo, que tanto les gusta repetir orgullosamente a los descendientes de Homero, es un cuento muy bonito pero muy falso porque pocos pueblos habrá cuyo cuello haya soportado a lo largo de su historia tantos yugos como el griego...

Lo que sí muestra el chico de la fotografía, como buen évzones el gorro de color rojo con su larga coleta negra en uno de los lados,  y el chaleco de terciopelo  bordado y recamado con hilos de seda.

Évzones

La palabra griega évzones  remonta a Homero. Literalmente significa “de bello cinturón o ceñidor”.  Por ejemplo en la Ilíada (I, 429), donde Aquiles invoca a su madre Tetis para que interceda por él ante Zeus por la afrenta que ha sufrido por parte de Agamenón, que le ha robado a Criseide, la muchacha a la que aplica el epíteto "bien ceñida",  euzónoio gunaikós”.   De ahí que hablando de hombres, posteriormente, signifique que los évzones llevan la túnica, o en su caso la fustanela, bien ajustada a la cintura, por lo que están dispuestos para la marcha, el combate o el trabajo, esto es, bien pertrechados y ataviados. La palabra está compuesta del prefijo eu que significa "bien", "bueno" (eu-tanasia, eu-femismo, eu-fonía, ev-angelio...) y del sustantivo zone que quiere decir "cinturón, ceñidor" y es el origen de nuestra palabra zona. La palabra griega deriva del verbo zónnymi "ceñir". ¿Qué relación tiene nuestra zona con un cinturón o una faja? Llamamos así a una extensión de terreno que tiene forma de banda o de franja, y, más en general, a una superficie encuadrada, y de ahí ceñida, en ciertos límites políticos o administrativos.

¿Qué decir del eslogan de la escuela de idiomas? Pues que es verdad que ninguna lengua es extranjera, porque todas son humanas y, como diría Terencio, nada humano nos es ajeno, pero que, paradójicamente y desde el mismo punto de vista, todas también lo son, porque todas nos parecen extrañas excepto la nuestra, pero la nuestra es una lengua extranjera para los oídos de los vecinos.

 Una lengua extranjera es una segunda vida

El problema no son las lenguas, sino el hecho de que haya fronteras y perros cancerberos que las custodian a capa y espada; el problema son las fronteras que justifican la denominación de origen de "extranjero" -se dice xénos en griego clásico y moderno- y la conisiguiente xenofobia. Frente a esa denominación de origen de extranjero o foráneo se han levantado siempre algunas voces, como la de Rafael Amor en esta vieja canción No me llames extranjero.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Qualité de vie

Trabajamos por su calidad de vida, dice en la lengua de Molière en letras mayúsculas blancas sobre fondo azul el panel informativo de la fotografía de arriba del ayuntamiento de Péribonka, en el Québec francófono canadiense. Más abajo se especifica en qué consiste ese trabajo que va a mejorar la calidad de vida de los habitantes de ese municipio: Amenagement du cimetière, o, lo que es lo mismo, acondicionamiento del cementerio.

Analicemos las palabras del panel:

ON: Es un pronombre personal indeninido de 3ª persona que siempre funciona como sujeto y que procede del nominativo latino HOMO "hombre"; suele traducirse por "se" o no traducirse y en ese casi se pone el verbo en primera persona del plural: "trabajamos".



TRAVAILLE: Es el verbo "travailler" en 3ª persona del singular, derivado del sustantivo TRAVAIL, "trabajo", procedente del latín TREPALIUM, variante del clásico TRIPALIUM, que era un instrumento de tortura "de tres patas, palos o estacas". Es el origen también de nuestro "trabajo", con el sentido de "sufrimiento, tormento, acción penosa".

POUR: Procede del latín PRO con el significado de "en favor de".



VOTRE: Pronombre posesivo "vuestro". Del latín polular VOSTRUM, variante del clásico VESTRUM. En el paso del latín al francés se pierde la S cuando va seguida de consonanante, generalmente T, lo que a veces se marca en la escritura poniendo un acento circunflejo sobre la vocal precedente: vôtre, fenêtre, hôtel, fête, forêt, tête, île, maître, août... (vostrum, fenestram, hostalem, festam, forestam, testam, insulam, magistrum, augustus...)

QUALITÉ: Deriva de QUALITAS QUALITATIS, de donde tenemos en español el doblete cualidad/calidad. Generalmente los sustantivos que en castellano acaban en -tad, o -dad lo hacen en francés en -té: liberté, egalité, fraternité, lema de la revolución francesa, sin ir más lejos.

DE: De la preposición latina DE con el mismo significado, que vino a sustituir al caso genitivo de la declinación.

VIE: Del latín VITA VITAE "vida".

AMÉNAGEMENT: Derivado de "ménage", que a su vez procede del viejo francés "mesnage" y del más antiguo maisnie "familia", que se relaciona con MANSIONATA o con MANSIO "casa, lugar donde se vive", que a su vez se relaciona con el verbo  MANERE "permanecer, habitar".  Aménagement signficia, por lo tanto, habilitación, acondicionamiento, mejoría.

DU: Artículo contracto resultante de la preposición DE más el artículo definido LE, que procede del latín ILLE. 

CIMETIÈRE: Palabra que, a través del latín eclesiástico COEMETERIUM, procede del griego KOIMETERION "lugar donde se duerme, dormitorio". La -N- que tenemos intrusa en español se debería a una influencia foránea y a una etimología "popular" de la palabra "CAEMENTUM", origen de "cemento/cimiento". 

Estamos muy acostumbrados, también por estos pagos y lares nuestros, a carteles de esta índole, que rozan el humor más surrealista y el recochineo por parte de las autoridades que nos gobiernan: Estamos trabajando para mejora su futuro.  Disculpen las molestias. En aras del futuro, uno de los dioses más cruentos que puede haber,  sacrifican nuestro presente, que es lo único que tenemos.  

 Aquí nos lo ponen hasta por triplicado

martes, 8 de septiembre de 2015

Propercio en tuíter (I)

Hanc ego non auro, non Indis flectere conchis,
sed potui blandi          carminis obsequio.
(1, 8, vv. 39-40)
Yo no pude ganarla con oro ni perlas de la India
sino gracias a un           tierno poema de amor.

oOo




Sunt igitur Musae neque amanti tardus Apollo,
quis ego fretus amo; Cynthia rara mea est.
 (1, 8, vv. 41-42)
 Musas hay por lo tanto y Apolo asiste al amante,
fío yo en ellos mi amor: Cintia, mi raro botín.

 oOo
 Nunc mihi summa licet contingere sidera plantis:
siue  dies seu nox uenerit, illa mea est.
(1, 8, vv. 43-44)
 Puedo ahora tocar con mis pies las altas estrellas:
día o noche quizá,        mía ya es esa mujer.   
 


oOo
Tu mihi sola domus, tu, Cynthia, sola parentes,
omnia tu nostrae        tempora laetitiae.
(1, 11, vv. 23-24)
Tú eres sola mi hogar, tú, Cintia, sola, mis padres,
y  mis momentos tú       todos de felicidad.

oOo

Nam quis diuitiis aduerso gaudet amore?
Nulla mihi tristi          praemia sint Venere.
(1, 14, vv. 15-16)
¿Quién goza, pues, de sus bienes teniendo el amor en su contra?
Venus en pena, ningún           premio me puede valer.

oOo
Qui modo felices inter numerabar amantis,
 nunc in amore tuo cogor habere notam.
(1, 18, vv.7-8)
Yo, que entre enamorados ayer me contaba felices,
debo ahora llevar    mancha de infamia en tu amor.     

oOo
 Liber eram et uacuo meditabar uiuere lecto;
at me composita      pace fefellit Amor.
(2.2, vv. 1-2)
Yo era libre y quería vivir en mi catre solito,
mas el amor me engañó           con su apariencia de paz.  

  oOo   

Qui nullum tibi dicebas iam posse nocere,
haesisti; cecidit          spiritus ille tuus.
(2, 3, vv. 1-2)
Tú, que decías que nadie podía ya lastimarte,
te has hundido; cayó               esa tu seguridad.

  oOo
Nos uxor numquam, numquam diducet amica;
semper amica mihi, semper et uxor eris.
(2, 6. vv. 41-42)
Nunca nos separará a nosotros esposa ni amiga;
siempre mi amiga serás,           siempre mi esposa también.

oOo
 Eripitur nobis iam pridem cara puella,
et tu me lacrimas fundere, amice, uetas?
(2, 8, vv. 1-2)
Me arrebatan de ya mucho tiempo querida mi chica,
y ¿me prohibes tú,      que eres mi amigo, llorar?

oOo
Munera quanta dedi uel qualia carmina feci!
Illa tamen numquam             ferrea dixit “Amo”.
(2, 8 vv. 11-12)
¡Cuántos regalos le hice y qué versos le he dedicado!
Ella no dijo, aun así      dura, “Te quiero” jamás.

oOo

Te nihil in uita nobis acceptius umquam:
nunc quoque eris,      quamuis sic inimica mihi.
(2, 9, vv. 43-44)
Nada  me fue más grato que tú jamás en la vida:
siéndolo hoy seguirás,   aunque enemiga de mí.

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 Pompeya, fresco erótico de la Casa de Centenario


Has pono ante tuas tibi, diua, Propertius aedes
exuuias, tota              nocte receptus amans.
(2, 14, 27-28)
Yo, Propercio, te pongo, oh diosa,  en tu altar mis ofrendas,  
 convidado que fui                   toda la noche al amor. 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Parce metu, Cytherea




Parce metu, Cytherea: Le dice Júpiter a Venus en la Eneida de Virgilio «Pierde el miedo, Citerea» o, más llanamente, “No tengas miedo, Citerea”,  dirigiéndose a la diosa con este curioso epíteto de origen griego, como revela la presencia delatora de la i griega. Otro poeta como Ovidio usa la forma del adjetivo acabada en –eius Cythereius y se la aplica a los sustantivos heros (héroe) y mensis (mes): el Cythereius heros es Eneas, hijo de la diosa Venus y del mortal Anquises,  y el Cythereius mensis es el mes de abril, que estaba consagrado a Venus.


¿A qué alude Virgilio cuando llama a Venus, la Afrodita griega, Citerea? Pues a una isla griega precisamente, llamada Citera,  Kýthira en griego moderno, una de las llamadas jónicas, que se encuentra al sur del Peloponeso, donde era especialmente adorada esta diosa en la antigüedad. Fue aquí donde la diosa de la belleza y del amor pisó tierra por primera vez después de surgir de las espumas del mar. De aquí se dirigió a Chipre, sede de su santuario más antiguo y venerado, donde se estableció tomando la isla bajo su protección, según el Atlas mitológico de Grecia de Pedro Olalla.

Andrew Bostock, autor de una guía de viajes sobre el Peloponeso, se pregunta en un artículo publicado en The Guardian si Citera, precisamente, es la isla griega perfecta. Lleva treinta años frecuentando las islas griegas y durante este tiempo ha visitado cuarenta. ¿Qué es lo que buscaba? Un pueblecito pequeño con su puerto, dos o tres playas y, con un poco de suerte, alguna ruina o iglesia en lo alto de una colina con vistas al mar. No menos importante era para él que la isla no estuviera literalmente invadida por los turistas. Este año ha encontrado la isla idílica con la que llevaba soñando muchos años, con sus gargantas, cascadas de agua y playas paradisíacas -tiene más de treinta- de cristalinas aguas azules y fina arena blanca: ha descubierto Citera, y se ha enamorado de ella.


 Playa de Calami, de difícil acceso, pero según el autor, paradisíaca.

Citera está, nunca mejor dicho, bastante aislada: está lejos de otras islas más conocidas y populosas. Se puede llegar a ella volando siempre que sea en vuelo nacional, pero la mejor manera de arribar a ella es por mar.


A principios del siglo XX, muchos isleños emigraron a Australia (o "La Gran Citera," como se la conoce allí). Muchos de sus descendientes vuelven cada verano y a menudo incluso los lugareños hablan con un acento australiano no poco sorprendente y delator de esa emigración. Aparte de estos, sin embargo, la isla recibe pocos turistas.
 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La fe y las dudas



Si la fe tiene un poder tan grande que, según dicen las sagradas -para los creyentes- escrituras  (Mateo 11, 23), puede hacer que una montaña se quite de repente del medio de donde está y se meta en el mar sólo con que tengamos fe en ello y no lo dudemos ni un solo momento en nuestro corazón, la duda no es menos poderosa y también puede obrar milagros. No soy yo el que lo dice, cuidado, sino el periódico independiente de la mañana más leído en español, el periódico global. Así reza el titular de la sección de economía que apareció en la primera plana de hoy:  “Las dudas sobre el crecimiento global hunden los mercados internacionales”. 

Recordemos lo que cuenta Luciano de Samósata que le decía uno de sus personajes, Licino, a Hermótimo, su interlocutor y amigo, en el diálogo homónimo:  "Sé sensato y acuérdate de dudar." Le decía que no era una opinión personal suya, algo de su cosecha propia, sino una sentencia de algún sabio, que aconsejaba no dar crédito así como así a las cosas, sino ponerlas en tela de juicio, dudar de ellas, no creer en lo que está mandado. Y está claro, volviendo al titular de periódico citado, que las dudas, unas simples dudas sobre algo tan abstracto, evanescente y difuso pero real como "el crecimiento global", unas dudas que albergamos todos en nuestro fuero interno,  pueden hundir los mercados internacionales. 


 -No diré mío, sino de alguno de los sabios, aquello del "sé sensato y aprende a dudar".
(Luciano de Samósata, Hermótimo, 47)
 

Pues seamos sensatos nosotros también y acordémonos de no fiarnos mucho de nada ni de nadie, ni siquiera de nosotros mismos. Y no porque yo lo diga, sino porque lo dijo uno de los sabios de la antigüedad, un tal Epicarmo según parece que es la autoridad que citaba sin citarla Licino a su amigo Hermótimo -algunos le han atribuido la máxima al escéptico* Sexto Empírico-, un sabio que no era sabio porque sí, sino porque todos reconocemos algo de sabiduría y de razón común, o sea de sentido común, en lo que dijo, en lo que nos sigue diciendo todavía, porque hoy es siempre todavía, que es lo contrario de lo que nos dicen todos los días por todos los medios de comunicación a todas las horas los políticos y/o economistas que nos gobiernan, lo contrario de lo que está mandado, lo contrario de lo que Dios, que es el dinero,  manda: que no le demos crédito, que perdamos la fe que tengamos en la realidad, a fin de que se hundan quitándose de en medio y metiéndose en el mar ella misma y todas las bolsas y los mercados internacionales, para que se vea así la mentira podrida sobre la que se fundamentaba y cimentaba todo.

Traigamos en auxilio de los antiguos a nuestro poeta don Antonio Machado, que en su Juan de Mairena razona así la importancia del escepticismo: "Aprende a dudar, hijo, y acabarás dudando de tu propia duda. De esta manera premia Dios al escéptico y confunde al creyente".

*Escepticismo: Para el divino Sexto Empírico los sistemas filosóficos son tres: los dogmáticos, que son aquellos que creen haber descubierto la verdad y que se creen poseedores de ella, los académicos, que son aquellos que creen que no puede ser aprehendida, y los escépticos -del griego sképthomai "investigar"- que son los que a falta de fe en uno u otro sentido, dudan, siguen investigando y albergando numerosas dudas, como esas que han hecho que hoy mismo se hayan hundido los mercados internacionales.